Una buena reflexión para compartir

"Si un doctor, un abogado o un dentista tuviera a treinta personas o más en su oficina a la vez, todas con diferentes necesidades y algunas que no quieren estar allí y el doctor, abogado o dentista, sin ayuda, tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del docente en el aula".
(Kathy A. Megyeri. "Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros")

miércoles, 14 de abril de 2010

Una huella imborrable


Hoy no voy a hablar de habilidades sociales, ni de Keagan, ni de los conflictos, ni de los estatus, ni de ningún tema parecido.
Hoy quiero dedicar estas lineas a una persona que ha dejado una huella muy grande en mi vida y que desde la madrugada del sábado al domingo ha dejado de formar parte de este mundo tan maravilloso y tan injusto y cruel al mismo tiempo.
Un puro ejemplo de generosidad,predisposición, amabilidad, alegría, rectitud cuando era necesario,preocupación por los demás. Un bombero de los pies a la cabeza, que muchas veces arriesgó su vida por salvar la de otros a quién desconocía, y mejor persona todavía.
La persona que cuidó de mi madre tantos años; la persona que me enseñó a conducir con su seiscientos,a mi y a todo el que quisiera; el que, cuando era una niña, perdía monedillas por el sofá de casa "sin querer" para que yo las encontrará; el que siempre organizaba las fiestas de San Roque en Alcolea para que todos nos reuniéramos allí y darle "vida" al pueblo, la persona que siempre tenia una sonrisa y una broma para todos aunque el hubiera tenido un mal día; la persona que se llevaba siempre a todos los niños del pueblo de excursión al pinar.
Una persona que,a pesar de los momentos duros de su vida, supo aprovechar y disfrutar de cada momento como si fuera el último.
Y hoy, 3 días después de irse de mi vida, sigo despertándome por la mañana esperando verle o recibir una llamada suya para decirme que está dando un paseo por las ramblas. Ha dejado un vacío muy grande en mi vida, pero también ha dejado una huella que nada ni nadie podrá borrar.
Ahora yo también he aprendido a valorar las cosas importantes, las cosas que realmente merecen la pena, y voy a disfrutar cada minuto como si fuera el último, porque nunca sabremos dónde estaremos mañana.
Eso me lo enseñó mi tío, el tío de todos: Fernando.
Te echaré de menos.

2 comentarios:

x dijo...

Hola Almudena:

Pensaba hace como 2 horas. ¿ seguiré acabada la carrera escribiendo en mi blog ?.
Me respondía:
- si , porque si alguien que desaparece de mi vida,faltara, me gustaría hacerle un homenaje.

Hoy lo encuentro, en tu blog.
Felicidades por esa sensibilidad,por plamarlo..por transcender y hablar desde el corazón.

Gente así ,dejan huellas que merecen espacios perdurables.

Un abrazo.

ARB dijo...

Gracias por tus palabras Carmen,efectivamente ha sido una manera humilde de hacerle un homenaje.
Un beso