Una buena reflexión para compartir

"Si un doctor, un abogado o un dentista tuviera a treinta personas o más en su oficina a la vez, todas con diferentes necesidades y algunas que no quieren estar allí y el doctor, abogado o dentista, sin ayuda, tuviera que tratarlos a todos con excelencia profesional durante diez meses, entonces podrían tener una idea de lo que es el trabajo del docente en el aula".
(Kathy A. Megyeri. "Chocolate Caliente para el Alma de los Maestros")

lunes, 19 de abril de 2010

Sigue el camino II...




8:00 AM: suena el despertador,me levanto, me asomo por la ventana y está diluviando.Intuyo que suspenderán nuestra "pequeña excursión". Aún así, preparo las cosas,me ducho, de visto y cuando me quiero dar cuenta.... son las 8:55!!!Virginia está apunto de recogerme y aún no estoy lista!
9:00 AM: Virginia me hace una perdida para avisarme de que ya está esperándome en la puerta.No me ha dado tiempo ni a desayunar; corriendo cojo las cosas y me voy.
9:20 AM: sigue diluviando y hay un atasco tremendo en la autovía. Hemos quedado con Carmenchu en la facultad a las 9:30 y sólo hemos recorrido 2 Km. Vamos a llegar tardísimo!!
9:40 AM: por fin llegamos a la facultad. La entrada, como siempre, parece el océano Pacífico!!! Carmen nos espera en la puerta y nos dice que no viene. Sigue diluviando.
Recibo una llamada de Alejandro, imagino que la actividad se va a suspender pero ocurre todo lo contrario; sigue todo como habíamos planeado.Así que esperamos a Esther y nos vamos las tres al polideportivo. Llegamos y no hay nadie. Al rato aparecen dos chicos,y enseguida hacemos la atribución de que son del grupo de E. física pero.... no nos dicen nada, cogen una mochila y se van rodeando el edificio.
Ya han llegado Rosa y Raquel. Ante la reacción de estos chicos nos quedamos bastante descolocadas: "si realmente son alumnos de E.fisica... mal empiezan".
Al momento llega otro chico y se acerca a preguntarnos si somos alumnas de Psicopedagogía, charla un rato con nosotras mientras llega David y el resto del grupo.
Entramos al polideportivo a recoger material, a formar los grupos y a repasar en qué va a consistir la actividad. Me asignan a un grupo de 4 chicos que lo primero que hacen es preguntarme si sé utilizar una brújula para averiguar la ruta que nos ha tocado recorrer, en un mapa. En esos momentos no sé si me están tomando el pelo o lo dicen en serio (realmente creo que lo decían en serio).Entre todo el grupo conseguimos calcular la ruta aproximada que tenemos que seguir. David entrega a uno de mis "tutores" un antifaz y le indica que uno de ellos debe ponérselo y dejarse guiar por el resto del grupo, simulando a una persona invidente. A mi grupo no le hace mucha gracia.Parece un grupo agradable pero un poco inmaduro. Salimos del poli y nos ponemos en camino, todos los grupos juntos. Sigue diluviando. Aun no me creo que sigamos con los planes con la que está cayendo!!!Miro en el mapa y veo que la distancia total a recorrer son 11 Km.(Uf! seguro que al dia siguiente me van a tener que levantar con una grúa,jaja.)
La primera dificultad que nos encontramos es la de cruzar el río, la corriente baja con fuerza y es abundante. Sin pensarlo demasiado me quito las botas de montaña, me pongo unas deportivas y meto los pies en el agua!!!qué horroooor!!!!me viene a la cabeza la película de Titanic (el agua helada como cuchillos de hielo).No hay dolor!!Comenzamos a cruzar el rio y noto como me duelen los deditos, las piernas se me empiezan a entumecer y se me empieza a helar hasta el cerebro!!je. Después de un rato ya no noto nada, creo que se me ha dormido todo de la rodila hacia abajo. El rio es interminable. Nos paramos en el centro y miramos la calma de la zona alta del rio y la fuerza que lleva la corriente en la zona de abajo.El camino resbala y tenemos que ir despacio. Cuando llegamos a la otra orilla nos ponemos de nuevo las botas y continuamos el camino. Ya empiezo a sentir los pies y lo cierto es que me siento fenomenal.Tengo las piernas relajadísimas!!
Comienza a llover con más fuerza. El camino es un barrizal, cuesta mucho andar. Uno de mis tutores me pregunta si estoy bien de salud, si tengo alguna enfermedad importante. Le contesto que no. Charlo un rato con otro de mis tutores que me plantea si quiero ponerme el antifaz durante unos minutos, acepto a pesar de no confiar demasiado, pero resulta una experiencia interesante. Sigue lloviendo, el camino tiene trozos intransitables. Mi grupo se ha deshecho y cada uno va charlando con quien quiere. Me quedo atrás haciendo una foto pero... nadie de mi grupo se da cuenta. Empiezo a ir más despacio para ver en qué momento se dan cuenta de que me han perdido. Pasa un buen rato hasta que lo notan; uno de ellos se da cuenta y me dice que me estoy quedando atrás pero.... no se para.Continúa.Creo que si realmente me hubiera perdido por el camino, no se hubieran dado ni cuenta (la verdad es que por unos instantes me planteé perderme a propósito para ver su reacción).Hay tramos del camino muy complicados, decido ir a mi aire el resto del camino. Por fin llegamos a la base del monte. Varias personas del grupo de E.Fisica deciden no continuar ascendiendo y se vuelven por el mismo camino. Todas nosotras decidimos continuar (continué por Virginia que me animó, si no... hubiera tirado la toalla). El último tramos es el peor de todos. La pendiente es impresionante y esta llena de barro, lo que dificulta muchísimo el ascenso. Estoy agotada, se me va a salir el corazón del pecho y empiezan a dolerme las piernas. Ya no puedo más. Entre nosotras (alumnas de psicop.)nos ayudamos y por fin, y con mucho esfuerzo conseguimos llegar a la cima. Ha merecido la pena. La vista es impresionante y la sensación de logro aun más. Descansamos unos minutos y empezamos el descenso. Son las 14:00 y aún queda un largo camino. Quiero ir deprisa para llegar lo antes posible, pegarme una ducha caliente y comer algo, asi que me adelanto y voy casi todo el camino a mia aire. En un par de ocasiones uno de mis guías me pregunta q tal voy. El camino de vuelta se me hace más corto,aunque en algún momento me noto mareada.Hemos ido más rápido y enseguida llegamos al rio. Hay que volver a cruzar. El agua sigue helada, otra vez la misma sensación. Me pesan los pantalones del barro que llevo,je.Por fin llegamos al poli. Virgi y yo de cabeza a la ducha.Esther, Rosa y Raquel nos esperan para ir a tomar algo y comentar la experiencia.
He sacado varias conclusiones:
Hemos disfrutado, hemos tenido algún rato dificil, pero nos lo hemos pasado muy bien, yo por lo menos.
El objetivo que tenían que cumplir ellos era el de hacer de guías,pero creo que practicamente en ningún momento lo han hecho, como mucho.... los primeros 15 minutos.Habría que tratar bastantes temas a la hora de desarrollar un programa de HHSS específico para ellos.

El recibimiento que nos dieron no fue malo, excepto un par de alumnos que pasaron de largo. En cuanto a la despedida.....¿qué despedida????no recuerdo que nadie se despidiera de nosotras.Creo que para ellos fue una actividad más de su programa y realmente no se tomaron en serio que tenían que actuar como guías.
A mi me dió la sensación de estar en una excursión del colegio. Es cierto que la mayoria del grupo fué agradable con nosotras pero....no consistia en eso la actividad.
El único conflicto importante que surgió fue decidir si subíamos o no, y fue un caos porque cada uno se fué para un lado, unos subimos y otros se volvieron. No me pareció demasiado correcto.
Resumiendo:en cuanto a los tres aspectos motivacionales:
POSICIONAMIENTO: para ellos creo que era una actividad más de su programa
AFILIACIÓN: algunos disfrutaron pero creo que era más cuestión de obligatoriedad de la actividad
LOGRO: imagino que las personas que decidieron llegar hasta el final, a pesar de ser una actividad "obligatoria" para ellos, tendrían la sensación de haber cumplido un objetivo.
Algo que me llamó bastante la atención es que en varios momentos y distintas personas, me preguntaron si habiamos realizado la actividad porque era obligatoria o porque nos daba créditos. No entendían por qué hacíamos algo así voluntariamente.
En fin, fue muy curioso aunque no cumplieron mis expectativas.
La experiencia inolvidable.
Más adelante profundizaré más en el tema.

Sigue el camino...

No he encontrado mejor forma que esta para plasmar la experiencia que vivimos con los alumnnos de Educación Física. Espero que os guste.

miércoles, 14 de abril de 2010

Una huella imborrable


Hoy no voy a hablar de habilidades sociales, ni de Keagan, ni de los conflictos, ni de los estatus, ni de ningún tema parecido.
Hoy quiero dedicar estas lineas a una persona que ha dejado una huella muy grande en mi vida y que desde la madrugada del sábado al domingo ha dejado de formar parte de este mundo tan maravilloso y tan injusto y cruel al mismo tiempo.
Un puro ejemplo de generosidad,predisposición, amabilidad, alegría, rectitud cuando era necesario,preocupación por los demás. Un bombero de los pies a la cabeza, que muchas veces arriesgó su vida por salvar la de otros a quién desconocía, y mejor persona todavía.
La persona que cuidó de mi madre tantos años; la persona que me enseñó a conducir con su seiscientos,a mi y a todo el que quisiera; el que, cuando era una niña, perdía monedillas por el sofá de casa "sin querer" para que yo las encontrará; el que siempre organizaba las fiestas de San Roque en Alcolea para que todos nos reuniéramos allí y darle "vida" al pueblo, la persona que siempre tenia una sonrisa y una broma para todos aunque el hubiera tenido un mal día; la persona que se llevaba siempre a todos los niños del pueblo de excursión al pinar.
Una persona que,a pesar de los momentos duros de su vida, supo aprovechar y disfrutar de cada momento como si fuera el último.
Y hoy, 3 días después de irse de mi vida, sigo despertándome por la mañana esperando verle o recibir una llamada suya para decirme que está dando un paseo por las ramblas. Ha dejado un vacío muy grande en mi vida, pero también ha dejado una huella que nada ni nadie podrá borrar.
Ahora yo también he aprendido a valorar las cosas importantes, las cosas que realmente merecen la pena, y voy a disfrutar cada minuto como si fuera el último, porque nunca sabremos dónde estaremos mañana.
Eso me lo enseñó mi tío, el tío de todos: Fernando.
Te echaré de menos.