No suelo plantearme cuestiones de este tipo, son cosas inconscientes que están ahí y que normalmente no me paro a analizar. Pero tengo la suerte de que cada Martes y Miércoles alguien me induce a cuestionármelas. Y aunque siempre me resultan muy interesantes y atractivas porque me hacen recapacitar y pensar en cosas que nunca antes me había planteado, hoy he tenido una sensación de angustia y desasosiego cuando ante la pregunta de ¿quién soy?, delante de mi ha quedado un folio en blanco sin respuesta. Ya no he sido capaz de pensar más y lo único que quería era irme a casa.
Quizá por la etapa de mi vida en la que me encuentro, no se si de frustración o de cambio, soy incapaz de responder a esa cuestión, o quizá realmente nunca lo he tenido claro.
Me surge una duda, ¿somos lo que queremos ser o somos lo que quieren los demás?
Espero ser capaz algún día de saber quién soy y a dónde voy.
1 comentario:
Hola la verdad es que son preguntas que nos ahcemos todos.
Yo lo único que sé es que el limite del desarrollo nos lo ponemos nosotros mismos y que el fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo con más inteligencia. Un saludo.
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